Ahorro en lavadora y secadora

Esta semana seguimos con otra entrada sobre cómo hacer más eficiente nuestro electrodoméstico y ahorrar en nuestras facturas, además de reducir su impacto medio ambiental. Ahora vamos con las lavadoras y secadoras, con esta lista de fáciles consejos para llevar a cabo.


-Antes que nada, asegúrese de que su ropa está sucia y necesita realmente un lavado. Las lavadoras convencionales llegan a utilizar más de 100 litros de agua por carga. La forma más sencilla de ahorrar agua y energía con las lavadoras es utilizarlas menos, por lo que espere a que esté llena de ropa para ponerla en marcha.


-También evite sobrecargar su electrodoméstico, pues una secadora que supera la cantidad recomendada de ropa tardá bastante más tiempo en secarla.


-Ajuste el nivel de agua y temperatura en la lavadora con el tamaño de su carga. No la llene entera para algunos artículos. Las lavadoras más nuevas tienen configuraciones del nivel de agua automáticaas, que ajustan la cantidad de agua al tamaño de la carga.


-Llame a la compañía del agua y pregúnteles cómo de dura o suave es el agua que suministran, o a su ayuntamiento. Puede que esté mucho más detergente de lo que usted necesita, ya que las cantidades especificadas dependen también de la dureza (minerales) del agua. Recuerde leer el manual que acompaña a su lavadora.


-Si su electrodoméstico pierde agua, asegúrese de repararlo o llamar a un servicio técnico de reparación si no puede hacerlo usted mismo.


-Cerca del 90% de la energía utilizada por la lavadora se utiliza para calentar el agua. Recuerde ajustar la temperatura según sea necesaria, la mayoria de manchas se limpian con agua tibia.


-Evite usar demasiado detergente. Siga las instrucciones del electrodoméstico. Un exceso de espuma hace que su electrodoméstico trabaje más y utilice más energía.


-Limpie el filtro de la lavadora y de la secadora, suelen acumular pelo y  pelusa después de cada uso. La acumulación de basura reduce su eficiencia.


-Elija un ciclo "eco" para la secadora. El aire soplado al final del ciclo ya no es caliente, pero el secado continúa cuando se sopla aire fresco a través de la ropa, igual que si estuviera tendida.


-Si es posible, junte dos tandas de ropa para introducir en la secadora: a penas acabe de secar una tanda, introduzca la siguiente. Así la secadora sigue caliente y se aprovecha esa energía, porque llegar a calentarla es el proceso más costoso energéticamente.


-Use la secadora cuando sea realmente necesario. Si en su lugar puede tender la ropa, es preferible que lo haga, puesto que además de ahorar electricidad, agua y detergente, las secadoras suelen maltratar la ropa.


-Si está pensando en comprar una secadora nueva, busque un modelo que incorpore un sensor que haga que se detenga automáticamente cuando la ropa esté seca. Las nuevas lavadoras de carga frontal requieren mucho menos agua por ejemplo, y pueden albergar cargas más grandes y ahorran energía.


-Por último, como consejo general, mantenga sus electrodomésticos en buen estado: esto mejora su eficiencia energética. Si detecta que no funcionan todo lo bien que deberían, contacte con un servicio técnico de reparación.


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